sábado 5 de diciembre de 2009

XIX entrega de Premios Nacionales de Derechos Humanos



Anotar en la agenda: muy importante...

martes 1 de diciembre de 2009

Presentación de "Demócratas precarios", de Eduardo Dargent

Este jueves 3 de diciembre a las 7 pm., en la Feria del Libro, se presenta Demócratas precarios. Elites y debilidad democrática en el Perú y América Latina, de Eduardo Dargent (Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 2009). Comentaremos el libro Cynthia Sanborn y este servidor. Saludos.

lunes 30 de noviembre de 2009

Argumentos, año 3, nº 5, noviembre 2009

.
Argumentos dedica este número a la situación política en América Latina, sin duda un intenso año electoral para la región.

Si hacemos un recuento, el 2009 empezó con dos referéndums —uno en Bolivia y otro en Venezuela, en enero y febrero respectivamente— que buscaban cambiar la constitución y, entre otras cosas, posibilitar la reelección presidencial de Chávez y Morales. En abril de este mismo año, Ecuador reeligió a Correa, quien previamente cambió la carta magna para que esto sea posible. El Salvador y Panamá también tuvieron elecciones presidenciales, mientras que en México y Argentina hubo elecciones legislativas. Próximamente, se elegirán nuevos mandatarios en Honduras, Uruguay, Chile, Bolivia y Costa Rica. Y en países como Colombia, Brasil, Perú y Argentina el debate electoral se adelanta, con pretensiones reeleccionistas en Colombia, sobreofertas de agrupaciones políticas en Perú y revanchas políticas en Brasil. Los juegos de poder se debaten internamente, pero también en relación a los resultados electorales de los países vecinos.

En un contexto regional de gobiernos de distinta orientación ideológica, con escenarios de polarización política interna, conflictos latentes entre países vecinos y una severa crisis internacional, Argumentos analiza la recomposición política y el complejo proceso —aún inacabado— de democratización en Latinoamérica.

Coyuntura

Martín Tanaka. La agenda democrática latinoamericana, 1979 - 2009

Política y democracia en América Latina

Romeo Grompone. Anotaciones levemente heterodoxas: la variada suerte de la izquierda en América del Sur
Eduardo Dargent. ¿Cómo le va a la derecha en América Latina?
Francisco Gutiérrez Sanín. La segunda reelección y la institucionalidad colombiana
Franco Gamboa Rocabado. Nuevo Estado plurinacional y la persistencia de los conflictos en Bolivia

Economía y desarrollo

Hildegardi Venero. El esfuerzo invisible de las mujeres: un análisis de las diferencias salariales entre hombres y mujeres
Roxana Barrantes. Comunicaciones móviles y desarrollo socioeconómico en América Latina

Crítica y reseñas

Reseña por Jorge Aragón: ¿Qué tan nueva y qué tan crítica es la actual coyuntura política de los países andinos?
Reseña por Alberto Vergara: Sinesio López sobre la producción intelectual en el Perú

El número completo aquí:
http://www.revistargumentos.org.pe/index.php?fp_plantilla_seleccionada_temporal=75

domingo 29 de noviembre de 2009

¿Inconsecuencia o aprendizaje democrático?

Artículo publicado en La República, domingo 29 de noviembre de 2009

http://www.larepublica.pe/pagina_impreso.php?pub=larepublica&anho=2009&mes=11&dia=29&pid=1&sec=1634&pag=17

El martes pasado Nelson Manrique tuvo la generosidad de responder a mi última columna, dedicada a su importante libro, “¡Usted fue aprista!” Bases para una historia crítica del APRA, que será presentado en la Feria del Libro mañana lunes a las 7pm. Un libro como el de Manrique, así como su respuesta última plantea muchos temas de debate y conversación, imposibles de abordar aquí. Sí comento algunos asuntos que me parecen centrales y de interés para los lectores.

La respuesta de Manrique resalta, entre otras cosas, la tensión que enfrentó Haya al tener de un lado “bases radicales... que creían que el partido iba a hacer la revolución”, y del otro “una estrategia política basada en el juego electoral como el camino para llegar al poder, algo que se planteó tan tempranamente como en 1928...”. Esta apuesta por lo electoral, dice Manrique, se dio sistemáticamente, en 1945, 1956, 1962 y 1963. Haya trató de llegar al poder, y para ello creyó necesario pactar con la oligarquía. Esta estrategia, que dejó de lado los postulados previos a 1928, son vistos negativamente por Manrique, de allí que concluya haciendo un símil entre la relación de Haya con la oligarquía y la “sumisión” de García a la Constitución de 1993, “repudiando” la de 1979.

Estoy de acuerdo con Manrique cuando dice que lo interesante es tratar de entender las tensiones que enfrentó Haya y cómo las resolvió; la cuestión es, nuevamente, desde qué ángulo evaluamos las cosas. Manrique parece querer resaltar los problemas resultantes del abandono de los ideales revolucionarios originales y la opción por un camino electoral. Me pregunto que pasaría si pensamos lo mismo como un complejo, difícil y trunco proceso de desarrollo de una comunidad política democrática. Vistas las cosas así, a pesar de que Haya desde 1945 sostuvo que no quería “quitarle la riqueza al que la tiene sino crearla para el que no la tiene”, no logró superar el veto de la oligarquía y los militares. Cuando finalmente se logró tener una arena política sin exclusiones en 1962 y 1963, ya el APRA había perdido posiciones en su flanco izquierdo; y cuando Haya pudo ser presidente en 1969, nuevamente una intervención militar lo impidió, aunque esta vez una dictadura de izquierda.

Si miramos la conducta de Haya no desde la inconsecuencia revolucionaria, sino a la luz de los procesos truncos de aparición de una comunidad democrática, la estrategia del APRA, de abandono de estrategias insurreccionales por vías electorales y búsqueda de acuerdos políticos con sus adversarios no resulta negativa. Es más, la derechización del APRA permitió la aparición de otros partidos, como Acción Popular y las izquierdas. Los problemas aparecen en otras partes: en la apuesta autoritaria de la oligarquía, en la ausencia de partidos democráticos conservadores de masas, en la tradición militar golpista, en la falta de compromiso democrático en nuestras elites.

ACTUALIZACIÓN:

Ver réplica de Nelson Manrique en La República, martes 1 de diciembre

Haya, entre las balas y los votos
http://www.larepublica.pe/columna-en-construccion/01/12/2009/haya-entre-las-balas-y-los-votos

ACTUALIZACIÓN, 2 de diciembre

Ver también:

El APRA de Manrique
La República, 02/12/2009
Antonio Zapata
http://www.larepublica.pe/sucedio/02/12/2009/el-apra-de-manrique

Usted fue aprista. Impresiones y debate
Jose Alejandro Godoy
http://www.desdeeltercerpiso.com/2009/12/usted-fue-aprista-impresiones-y-debate/

domingo 22 de noviembre de 2009

¡Usted fue aprista! de Nelson Manrique

Artículo publicado en La República, domingo 22 de noviembre de 2009

http://www.larepublica.pe/pagina_impreso.php?pub=larepublica&anho=2009&mes=11&dia=22&pid=1&sec=1634&pag=17

Apareció el libro “¡Usted fue aprista!” Bases para una historia crítica del APRA (Fondo ed. PUCP – CLACSO, 2009) de Nelson Manrique. Se trata de un libro sólido, de lectura imprescindible, y sin duda será una referencia obligada para cualquiera interesado en el APRA y en la historia del siglo XX peruano.

¿Cómo abordar una historia del APRA evitando caer en la hagiografía o la diatriba? se pregunta el autor, que se propone tener “una actitud reflexiva, alejada de las descalificaciones fáciles. Siempre la mejor opción es tratar de entender a los protagonistas dentro de la trama de relaciones sociales que les preexistían y que fueron el marco –y el límite- dentro del cual podían actuar” (p. 7-8). Para Manrique esa “trama de relaciones” estaría compuesta por un entrecruzamiento de elementos oligárquicos, imperialistas y capitalistas frente a los cuales Haya insurgió legítimamente en los años veinte. Sin embargo, desde tan temprano como 1931 el fundador del APRA habría iniciado un proceso de “derechización” que alejaría al partido de la representación de los sectores populares, impidiendo la modernización del país, y generando una creciente brecha entre sociedad y Estado que padeceríamos hasta nuestros días.

Desde el título, Manrique parece reprocharle a Haya esa derechización, sin intentar entender su lógica. La sola sobrevivencia del APRA como el partido más importante del país, ¿no plantea que hubo cierta racionalidad en esas decisiones? No me parece que la línea de lectura del autor sea fiel al criterio de “tratar de entender a los protagonistas dentro de la trama de relaciones sociales ... dentro de [las cuales] podían actuar”. ¿Existe un mejor ángulo para evaluar el desempeño de Haya y del APRA? Yo pienso que el mejor es un enfoque comparado. El APRA es la manifestación peruana de un fenómeno latinoamericano, el populismo. Manrique se refiere en diversos momentos al peronismo, al MNR boliviano, al varguismo en Brasil, pero no explora comparaciones.

Comparativamente, lo que aparecen como indefiniciones y traiciones resultan manifestaciones típicas del populismo: como señalara recientemente Marcos Novaro refiréndose al peronismo, “se presenta como una barrera contra el comunismo y la radicalización gremial frente a las clases medias y el empresariado, y como el mejor canal para satisfacer los intereses del pueblo y de los trabajadores frente a sus bases populares... asediado por quienes le reclaman orden tanto como por los que le reclaman cambios más auténticos”. Al mismo tiempo, este “camaleonismo” es lo que explica la vitalidad y vigencia del populismo. Puede asumir una forma radical revolucionaria, como neoliberal y conservadora, según las circunstancias. En medio de esas transformaciones algunos se mantienen vigentes, como el APRA, el justicialismo o el PRI en México, y otros declinan, como el MNR o AD en Venezuela. Explicar esa diferencia es la clave.

VER MÁS:

La lucha de calles, por Marcos Novaro, 13 de Noviembre de 2009
http://www.politica.com.ar/blog/2009/11/13/la-lucha-de-calles/

ACTUALIZACIÓN: 24 de noviembre

Ver respuesta de Nelson Manrique:
¡Usted fue populista!
http://www.larepublica.pe/columna-en-construccion/24/11/2009/usted-fue-populista

Ver también:
Debate sobre "¡Usted fue aprista!" de Nelson Manrique
Jorge Luis Valdez
martes 24 de noviembre de 2009
http://labitacoradehobsbawm.blogspot.com/2009/11/debate-sobre-usted-fue-aprista-de.html

miércoles 18 de noviembre de 2009

Presentación de "Think Tanks y partidos políticos en América Latina"

Este lunes se presenta el libro Dime a quien escuchas... think tanks y partidos políticos en América Latina, editado por Enrique Mendizabal y Kristen Sample (Lima, IDEA Internacional - ODI, 2009), donde está el capítulo que escribimos con Sofía Vera y Rodrigo Barrenechea, “Think tanks y partidos políticos en el Perú: precariedad institucional y redes informales”. Los comentaristas serán Jaime de Althaus y Juan Sheput, seguro habrá un buen debate. Más información sobre el libro aquí:

http://martintanaka.blogspot.com/2009/10/think-tanks-y-partidos-politicos-en.html

ACTUALIZACIÓN, 27 de noviembre

Ver comentario de Jaime de Althaus en El Comercio, "La entropía que no cesa"
http://elcomercio.pe/impresa/notas/entropia-que-no-cesa/20091127/374247

lunes 16 de noviembre de 2009

Modernización trunca y CVR

El 1 de octubre pasado se realizó una de las “mesas verdes” en el Instituto de Estudios Peruanos, con María Isabel Remy, dedicada al tema “Modernizaciones truncas en la sociedad post-conflicto. A propósito del VI aniversario de la entrega del informe de la CVR”, con comentarios de Guillermo Rochabrún, Javier Torres y Carlos Iván Degregori. No pude ir porque se me cruzó con la clase en la universidad de mi curso sobre política comparada. Lamenté mucho no poder ir, porque se trata de un tema que me parece importantísimo y porque ese trío aseguraba una excelente discusión, como en efecto ocurrió. Gracias a la web del instituto pude ver los videos de la sesión, y no me aguanto las ganas de hacer unos comentarios. Para los que se la perdieron, los videos están aquí:

http://www.iep.org.pe/videos_modernizaciones_truncas.php

Sobre la “modernización trunca”: podría ser que la etiqueta no sea la más adecuada, pero eso es lo de menos. Lo que está detrás tiene la virtud de poner sobre el tapete los desafíos que implica la expansión e intensificación de los intercambios de mercado en contextos de relativo aislamiento, el rápido cambio en las expectativas, la difusión de valores igualitarios, la “activación” social y política de grupos antes “quietos” y la necesidad de “incorporarlos” y representarlos en la arena política, la crisis de formas tradicionales de autoridad, el agotamiento de la producción agraria de reproducción simple ante otras formas de producción, etc., etc., (o sea, modernización) y cómo esos cambios generan tensiones, asimetrías, desarrollos desiguales y contradictorios, potencialmente conflictivos (su carácter “trunco”). El concepto tiene limitaciones, por supuesto, pero eso es cierto para todos los que usamos en las ciencias sociales. Claro que más me gusta eso de “desestructuración sin reestructuración”, como dice Rochabrún. Al respecto ver mi texto “Las relaciones entre Estado y sociedad en el Perú: desestructuración sin reestructuración. Un ensayo bibliográfico”. En: América Latina Hoy, vol. 31, agosto 2002 (p. 189-218). Ediciones Universidad de Salamanca, España.

http://iberoame.usal.es/americalatinahoy/ALH-PDF-TIFF/ALHvol31/ALHvol31tanaka.pdf

¿El concepto de modernización está teñido de teleologismo, tiene en mente un único modelo de modernización? No necesariamente. Esa impresión, me parece, es unilateral y seguramente tiene en mente el libro de Rostow The Stages of Economic Growth, pero reducir la teoría de la modernización a Rostow es un abuso.

Una idea central de la literatura clásica de la política comparada es que el paso de una sociedad tradicional a una sociedad de masas, el paso de sociedades agrarias a sociedades capitalistas, es decir, los procesos de modernización, son fundamentales en la historia de los países, y que las maneras en que se dan determinan en gran parte la dinámica política de los países. Una idea central es que no hay un solo modelo de modernización, cada sociedad llega a su propia solución según las diversas coaliciones de clase que se forman, la manera en que se da la incorporación de sectores antes excluidos a la arena política, la naturaleza de sus Estados, los contextos internacionales, los legados históricos e institucionales, etc. Una cosa es la modernización en Inglaterra, otra en Japón, otra en Alemania, etc. No por nada estas nociones han sido usadas provechosamente por autores tan diversos como Barrington Moore (Los orígenes sociales de la democracia...), Theda Skocpol (Estado y revoluciones sociales), Samuel Huntington (El orden político...), Seymour M. Lipset (El hombre político...), Gino Germani (Política y sociedad en una época de transición...); y más contemporáneamente por Collier y Collier (Shaping the political arena...), por mencionar solo algunos.

Dicho sea de paso, casi todos esos textos están en la bibliografía del curso que me impidió estar en la reunión. Ver:

http://martintanaka.blogspot.com/2009/08/syllabus-de-analisis-politico-comparado.html

Me llama la atención el rechazo a un concepto asociable a la teoría de la modernización (“modernización trunca”) en el marco de un debate sobre la contribución de la CVR, cuando por ejemplo el propio Carlos Iván Degregori utilizó extensamente esa teoría en su libro El origen de Sendero Luminoso en Ayacucho (aunque no sé cuán premeditadamente). Creo también que es obvia la influencia de este marco teórico en todo el informe; es más, acaso sea la influencia teórica que aparece más fuertemente en todo el texto. En el caso de la CVR, y del capítulo debatido en la mesa verde, los conceptos asociados a la teoría de la modernización permiten esbozar diferentes escenarios regionales según el impacto de la modernización, pueden verse tipos, diferencias, según sus alcances, relación con estructuras más tradicionales, etc. Esta discusión plantea temas interesantísimos como los impactos de la reforma agraria y su desmantelamiento, tipos de conflictividad, la importancia del tema de la fragmentación inter e intra comunitaria, etc.

Ahora bien, sí creo que la teoría de la modernización tiene limitaciones, que se expresan en el capítulo sobre las regiones, y en todo el informe de la CVR. Ellas tienen que ver con cómo se piensan las relaciones entre economía, sociedad y política. Esta teoría me parece muy útil para detectar tensiones y conflictos sociales, pero muy mala para, de allí, “deducir” qué pasa en el plano político. En este plano, donde están los actores, adquieren importancia la organización, la voluntad, las estrategias. En otras palabras, en una situación de movilización y conflicto potencial puede no pasar nada; y en otra de relativa estabilidad, puede producirse un gran estallido, dependiendo si es que hay actores que se empeñan en ello y son capaces de organizarse y movilizar recursos. Puede haber condiciones favorables para Sendero que se desaprovechan por sus propios errores, y otras desfavorables en las que Sendero se asienta por su habilidad o por errores en la estrategia contrainsurgente. En otras palabras, los actores importan. Esto significa que los escenarios de la violencia en parte responden a situaciones estructurales, pero también a la estrategia político-militar de Sendero, tema que me parece subestimado por la CVR (así como al tipo de respuesta contrainsurgente, por supuesto).

En la mesa verde del IEP, cada vez que se debaten las dificultades de asociar situaciones de “modernidad trunca” con la dinámica del conflicto, en realidad se está hablando de los límites de esta lógica que pretender “deducir” lo político de lo social. Este asunto se expresa también, por ejemplo, en la controversia siguiente: ¿hubo muchos muertos quechuahablantes de zonas rurales de la sierra porque nuestra sociedad es racista (y la “premodernidad” es muy fuerte), o porque la estrategia político-militar de Sendero definió como claves ciertos espacios regionales, donde se encontraba esa población? De haber definido otros, los muertos serían otros. En países como Argentina o Chile la insurgencia fue más urbana, y los muertos estuvieron en las ciudades.

Todo esto nos lleva a un tema mayor, que afecta a todo el informe de la CVR. El IF tiene una ambigüedad teórica que permite varias lecturas. Hay un informe que se lee en clave estructuralista, según el cual los problemas de la estructura social y sus contradicciones o tensiones explican “naturalmente” la dinámica del conflicto. En tanto el nuestro es un país profundamente injusto, la violencia alcanzó niveles muy altos. Hay otro informe en el cual lo central es la voluntad política de Sendero y su proyecto, que en realidad va a contracorriente de lo que ocurre en el plano de lo social, signado más bien por un proceso de democratización (y modernización). Soy de los que piensa que la segunda línea de interpretación es la correcta, y la noción de “modernidad trunca” es útil para entender en qué zonas del país Sendero tuvo más probabilidades de entrar o de encontrar resistencia. Y cómo la violencia asumió formas más macabras en zonas más marginales, signadas por una fuerte conflictividad local. Nuevamente, estamos hablando solo de probabilidades: lo que ocurrió en concreto se entiende mejor si incorporamos al análisis a los actores y sus acciones específicas.

Solamente unos apuntes para un tema que merece más discusión.

domingo 15 de noviembre de 2009

Conflictos de interés

Artículo publicado en La República, domingo 14 de noviembre de 2009

http://www.larepublica.pe/pagina_impreso.php?pub=larepublica&anho=2009&mes=11&dia=15&pid=1&sec=1634&pag=17

En los últimos días se ha discutido mucho sobre esto, a propósito de los viajes a París pagados por la Universidad Alas Peruanas a vocales de la Corte Suprema.

¿Qué es un conflicto de interés? Simplificando, es una situación en la que una autoridad o funcionario, que debe actuar resguardando el interés general, con objetividad e independencia, ve comprometidas sus decisiones por su cercanía con algún grupo, sector, o interés particular. Esa cercanía puede llevar a decisiones contrarias al interés general, o a quitarle legitimidad a decisiones correctas, que pueden ser acusadas interesadamente de parcializadas por algún sector. Por ello el conflicto de interés debe evitarse; ya sea manteniendo distancia de grupos directa o potencialmente implicados en las decisiones, o absteniéndose de participar en estas cuando hay cercanías inevitables.

Este asunto puede asumir formas escandalosas, pero aquí quiero llamar la atención sobre lo borrosas que son las fronteras entre los intereses generales y particulares en un país como el nuestro, y lo necesario que es debatir mucho más sobre estos temas. En nuestro país, muy centralista, con mucha concentración de la riqueza y las oportunidades, con un número reducido de profesionales, técnicos, expertos y centros de formación y enseñanza de alto nivel, es muy común que personas que ocupan altas posiciones en el sector público y privado tengan relaciones personales, forjadas en el barrio, la escuela, la universidad y diversas redes sociales. De esto a la formación de “argollas” (o a la percepción de su existencia) que monopolizan espacios y excluyen a otros hay un paso. Según el sociólogo Guillermo Nugent, ellas serían uno de nuestros más característicos y odiosos males nacionales. El problema de fondo es que en la base de estas argollas o redes está la concentración del conocimiento y de las competencias, por lo que tienden naturalmente a justificarse y reproducirse. Este es un tema que concierne a políticos, empresarios, profesionales en general, y también a periodistas y académicos.

Así, no es extraño encontrar que profesionales que desarrollan sus carreras en el sector privado adquieran un conocimiento especializado por el cual son requeridos por el sector público, pero bajo la sospecha de que favorecerán a las empresas o instituciones en las que han trabajado o en las que podrían trabajar después. El problema no es fácil de resolver, porque es muy difícil encontrar profesionales de buen nivel sin algún tipo de vinculación con el sector privado dispuestos a entrar al sector público.

A largo plazo, la clave está en la construcción de una carrera pública, con una burocracia independiente de muy alto nivel profesional, muy bien remunerada. En el corto plazo, la transparencia en cuanto a las trayectorias profesionales de los funcionarios y autoridades, y de su relación con intereses privados en el ejercicio de su función, es fundamental.

domingo 8 de noviembre de 2009

El futuro del Partido Nacionalista

Artículo publicado en La República, domingo 8 de noviembre de 2009

http://www.larepublica.pe/pagina_impreso.php?pub=larepublica&anho=2009&mes=11&dia=08&pid=1&sec=1634&pag=15

Empiezo con una metáfora futbolística: si bien soy hincha de Alianza, soy perfectamente consciente de que la mejora de mi equipo está atada necesariamente a una mejora del fútbol peruano en general. Es decir, para que Alianza esté bien, también tienen que estarlo la U, Cristal, Cienciano, etc. Lo mismo sucede en la política peruana: al margen de nuestras simpatías particulares, la consolidación de nuestra democracia requiere del afianzamiento de sus partidos, uno de ellos es evidentemente el Partido Nacionalista.

En las últimas semanas, varios de sus líderes se han visto envueltos en diversas controversias: las líderes cocaleras han sido cuestionadas, Nancy Obregón por supuestos vínculos con el narcotráfico, Elsa Malpartida con Sendero Luminoso. Nadine Heredia tiene que responder por supuestos desbalances patrimoniales. A esto se suma la aparición del movimiento Tierra y Libertad, que le disputa al nacionalismo la representación de los electores críticos con el actual modelo económico y político.

El PNP tiene por supuesto muchos temas que resolver, pero también me parece que muchos de los ataques que recibe responden a la lógica de tirárselo abajo de cualquier manera, por ser percibido como amenazante y “antisistema”. En nombre de esta cruzada se acaba con la presunción de inocencia, se distorsiona la evidencia disponible, y aún peor, se violan alegremente secretos de Estado y se debilitan políticas que resultaron fundamentales para la derrota del terrorismo, como en el reciente caso de la congresista Malpartida.

¿Cuánto afectan estas campañas las posibilidades electorales del humalismo? Encuestas recientes sugieren algún impacto; sin embargo, no creo que sean significativos a mediano plazo. Lo más que hacen es ahondar la desconfianza que despierta el humalismo en Lima, pero no tanto fuera de ella. Humala ha recibido sistemáticamente ataques desde 2006, y la verdad es que lo que debería llamarnos la atención es que siga apareciendo como uno de los candidatos importantes, a pesar de todo.

Los desafíos principales que a mi juicio tiene Ollanta Humala son dos: primero, demostrar qué de nuevo tiene que ofrecernos, cuál es la diferencia entre el candidato inexperto e inmaduro de 2006, con una organización política improvisada, y el líder de hoy, conociendo los problemas surgidos de su alianza con UPP, de la selección de sus candidatos, y del desempeño de su bancada en el Congreso. Segundo, cómo hacer un giro ordenado al centro político, expresado en una plataforma viable y creíble, algo que intentó, pero no consiguió, el 2006 con la figura de Gonzalo García. Este giro, ¿le haría perder terreno frente a Marco Arana? No necesariamente. El gran desafío que tiene Tierra y Libertad es demostrar su viabilidad electoral, que es más que un movimiento “oenegero”. Sin ella, Humala puede ir al centro sin perder votos a la izquierda.

martes 3 de noviembre de 2009

El sistema de partidos "realmente existente"

Apareció el último número de Economía y sociedad (nº 72), revista del CIES. El número completo, siempre con información interesante, aquí:

http://www.cies.org.pe/economia-y-sociedad/72-Descentralizacion

Pueden encontrar también un artículo de este servidor, El sistema de partidos “realmente existente” en el Perú, los desafíos de la construcción de una representación política nacional y cómo enrumbar la reforma política. Este texto es una versión que presenta de manera muy sintética las conclusiones del estudio desarrollado en el marco del Concurso de Investigaciones CIES ACDI-IDRC 2006. El resumen:

"En este trabajo se evalúan los efectos de las reformas políticas implementadas entre los años 2002 y 2005 sobre el sistema de partidos en el Perú, tomando como referencia el funcionamiento de los partidos nacionales y de los movimientos regionales en las elecciones de 2006. Se estudió los problemas de la representación política tanto desde el lado de la “oferta”, analizando los efectos de las reformas en el funcionamiento “efectivo” de los grupos políticos, como de la “demanda” política, examinando la racionalidad y las expectativas existentes en los ciudadanos, expresadas en su voto. En cuanto a las reformas, se encontró que sus límites se deben principalmente a que no han sido aplicadas de manera coherente y consecuente. Sobre el desempeño de los actores políticos, se halló que los límites en las maneras de hacer política presentes en el ámbito nacional se encuentran también en los ámbitos regional y local, e incluso en los gremios y organizaciones de la sociedad civil. Respecto a la demanda política, la conclusión principal es que si bien existen elementos estructurales que explican el voto en las últimas elecciones (étnicos, regionales y de clase), también son importantes otros factores, asociados a evaluaciones retrospectivas y expectativas. Lo decisivo para dar cuenta de la importancia de cada una de estas variables está en las campañas políticas y las apelaciones que construyen los candidatos según la agenda y coyuntura política del momento. Las principales recomendaciones que se desprenden de este trabajo señalan que el problema principal que se debe combatir en el Perú es la fragmentación política y social. Las reformas deben propiciar la consolidación de un sistema de partidos nacional, con pocos actores representativos y democráticos, con permanencia en el tiempo, en un marco que promueva la articulación de actores de los ámbitos nacional, regional y local, y no su competencia. Al mismo tiempo, se considera importante hacer reformas encaminadas a fortalecer los espacios representativos, buscando su complementación, no competencia, con las instancias participativas existentes".

Ver:
http://www.cies.org.pe/files/economia-sociedad/07-TANAKA72.pdf

Ya que estamos en el tema, ver también:

Partidos reales, no protegidos
Por: Jaime de Althaus Guarderas
El Comercio, 30 de octubre de 2009
http://elcomercio.pe/impresa/notas/partidos-reales-no-protegidos/20091030/361867

Althaus se refiere a mi artículo "Agenda mínima de reformas políticas" (La República, domingo 6 de setiembre de 2009)
http://martintanaka.blogspot.com/2009/09/agenda-minima-de-reformas-politicas.html

Según Althaus, es "imposible escoger bien" con muchos candidatos, por que la salida es que los electores "puedan escoger entre unos pocos candidatos, a los cuales puedan conocer y evaluar bien. Eso solo se logra con un distrito unipersonal (...) en un distrito unipersonal el candidato no se enfrenta a otros candidatos de su partido, sino de otros partidos. Se refuerza la identidad partidaria. Y en la medida en que los distritos unipersonales o bipersonales fomentan el enraizamiento local y la reducción del número de partidos, no hay incentivo para salirse de la organización. Se está obligado a mantener una convivencia democrática con los correligionarios. Las organizaciones aprenden —por necesidad— a desarrollar una cultura más horizontal y tolerante, porque los representantes o dirigentes no dependen tanto de los favores de la cúpula sino de las bases, de los electores".

Comentarios: aquello de que no es posible conocer a los candidatos, solo sería válido en el distrito electoral de Lima, que elige 35 representantes, no en los otros distritos, de tamaño mediano. Una ventaja de distritos medianos es que la proporcionalidad del voto no se pierde tanto como en distritos uninominales; y esa distorción afectaría mucho la representatividad del Congreso (puede pasar que con el 20% de los votos no saques representantes, o que con un 20% obtengas un 40% de la representación). De otro lado, distritos uninominales podrían reducir el número de partidos, pero afectarían más todavía su cohesión interna, acentuando el efecto que genera hoy el voto preferencial; es decir, el congresista dependería enteramente de los votos de su localidad, no de su articulación a un aparato partidario, lo que aumentaría el personalismo. Es decir, el congreso se fragmentaría más que ahora (se "provincianizaría"), a pesar de que pueda tener menos partidos (dicho sea de paso, el problema de fragmentación en el Congreso se da por la indisciplina y fraccionamiento de lo grupos grandes, no por que haya muchos grupos chicos).

En Chile los distritos binominales cumplen la función prevista por Althaus porque existen partidos, tradiciones partidarias fuertes; en Perú acentuarían el personalismo. Quizá una salida intermedia sería la del sistema alemán, con una representación mixta: una parte es elegida en distritos uninominales, otra parte entra de una lista para asegurar la proporcionalidad de los votos. Esto ha sido propuesto por Fernando Tuesta, por ejemplo. Teóricamente es posible, pero esto haría crecer mucho el Congreso, más allá de lo que sería aceptable por la ciudadanía. Siendo realistas, yo solo cambiaría el distrito electoral de Lima, para sacar de allí cuatro o cinco distritos más pequeños, y atacaría el problema de la representación desde otros flancos.

En fin, estos son temas amplios de debate que rebasan este espacio.

domingo 1 de noviembre de 2009

El otro sendero, 23 años después

Artículo publicado en La República, domingo 1 de noviembre de 2009

Editorial Norma acaba de publicar una nueva edición de El otro sendero. Una respuesta económica a la violencia (Soto, Ghibellini y Ghersi, 1986). La importancia del libro, el debate que suscita, su trascendencia internacional, ameritan la reedición y su relectura.

Es un libro con un pie en lo académico y otro en el manifiesto político. En cuanto a lo primero, tuvo el gran mérito de introducir un planteamiento institucionalista en nuestro medio, una línea teórica muy fructífera. Desde ésta, las instituciones no son un derivado de la economía, las clases sociales o la cultura; tienen consistencia propia, son capaces de incidir sobre éstas, al punto de ser determinantes en la explicación de nuestro subdesarrollo. Las críticas más certeras, a mi juicio, han llamado la atención sobre sus sesgos metodológicos y lo unilateral de su diagnóstico: explicar nuestros males por los costos del acceso a la legalidad. Precisamente, el institucionalismo es una corriente con fuertes influencias sociológicas, históricas, que no aparecen en el libro.

Sin embargo, el demérito se convierte en virtud en el terreno político: el libro presenta un diagnóstico claro, sencillo, del cual se derivan directamente cursos de acción, políticamente muy eficaces. Es interesante comparar El otro sendero con otros publicados alrededor: Desborde popular (Matos, 1984), Conquistadores de un nuevo mundo (Degregori, Lynch y Blondet, 1986), o Imágenes de la sociedad peruana: la otra modernidad (Franco, 1991). Todos cuentan la historia de sectores populares emergentes de una enorme vitalidad, que cambian la estructura de nuestras sociedades, pero que se ven enfrentadas a una institucionalidad estatal que los limita, por lo que debería ser transformada. La diferencia está en que los otros piensan que el problema del Estado esta en su asociación con el capitalismo, y apuestan por actores populares colectivos en una dirección socialista. Por el contrario, en El otro sendero la salida es promover una iniciativa individual “auténticamente capitalista”, contraria a las prácticas de un capitalismo indebidamente asociado con el Estado.

Pasados los años, parece claro que la apuesta colectivista perdió frente a la individualista, al menos en las grandes ciudades. Las historias del libro en cuanto a la construcción de viviendas y el comercio informal suenan vigentes, pero el diagnóstico del tránsito ha envejecido: hoy pensamos que lo que se requiere es un buen sistema de transporte público, no desregular. Finalmente, el mensaje de Hernando de Soto (simplificar, desregular, descentralizar) suena prometedor para quienes están más articulados al mercado y cuentan con ciertas capacidades; no así para los más pobres, para el mundo rural (en donde, dicho sea de paso, se produjo la derrota del senderismo, el otro sendero). El desafío: que la receta del libro no reproduzca la suerte de dualismo que se registra ahora en el país.

miércoles 28 de octubre de 2009

Philippe Schmitter, premio Johan Skytte 2009

Hace unas semanas se entregó en Upsala (Suecia) el Johan Skytte Prize in Political Science 2009. El año pasado comenté sobre este premio, según algunos "el premio Nobel de la ciencia política":

http://martintanaka.blogspot.com/2008/05/el-premio-nobel-de-ciencia-poltica-para.html

El ganador del 2009 fue Philippe Schmitter, profesor emérito del Instituto de la Universidad Europea en Florencia, "for his path-breaking work on the role of corporatism in modern democracies, and for his stimulating and innovative analysis of democratization".

Sobre el premio de este año y de años anteriores, ver:
http://skytteprize.statsvet.uu.se/PrizeWinners/tabid/1953/language/en-US/Default.aspx

Algunos textos de Schmitter disponibles en línea:
http://www.eui.eu/DepartmentsAndCentres/PoliticalAndSocialSciences/People/Professors/Profiles/PhilippeCSchmitter.aspx

Uno de los muchos textos disponibles allí es "The nature and future of comparative politics" (European Political Science Review, 2009, 1:1, 33–61, Cambridge University Press).
http://www.eui.eu/Documents/DepartmentsCentres/SPS/Profiles/Schmitter/NatureAndFutureofCPEPSR2009.pdf

Según el autor,

"The future of comparative politics is in doubt. This sub-discipline of political science currently faces a ‘crossroads’ that will determine its nature and role. In this essay, I make a (willfully distorted) plea that it should eschew the alternative of continuing to follow one or another versions of ‘institutionalism’ or that of opting completely for ‘simplification’ based on rational choice. It should embrace the ‘complex interdependence’ of the contemporary political universe and adjust its election of cases and concepts accordingly. Without pretending to offer a novel paradigm or method, I explore some of the implications of conducting comparative research in this more contingent and less predictable context".

De allí saqué esta ilustración, "The ‘Genealogical Tree’ of comparative politics". Para los estudiantes y egresados de ciencia política: ustedes deberían estar al final de la carrera en condiciones de explicar, al menos a grandes rasgos, este árbol (bonita idea para un examen).

lunes 26 de octubre de 2009

Uruguay, la política del compromiso

A propósito de las elecciones en Uruguay, un buen artículo de Liliana de Riz, que da una mirada general a lo ocurrido en los últimos años. Tomado de Historiapolitica.com, página del Programa Buenos Aires de Historia Política, que "tiene como propósito ofrecer materiales de interés para la comunidad académica -investigadores, docentes y alumnos-, y en general a todos los interesados en los problemas de la historia política argentina del siglo XX". Ver:

http://historiapolitica.com/

Uruguay: la política del compromiso
Liliana De Riz

"Transcurridos 23 años desde las elecciones de 1984, la clase política es muy similar a la de entonces y los que representan la renovación, en general, tienen lazos de parentesco con los caudillos tradicionales o los líderes políticos. Los dirigentes que emergen enfrentan el desafío de consolidarse en el rol de líderes de sus respectivos partidos ante la resistencia de los jefes tradicionales. La estrategia de construir una coalición alternativa al FA depende de la capacidad de blancos y colorados para cooperar, coordinar su acción y construir una agenda que dé expresión política a los sectores descontentos con el gobierno. Empero, colorados y blancos tienen historias propias e identidades diferentes que incentivan la lógica de la competencia. Por otra parte, la necesidad de la dirigencia emergente de reforzar sus perfiles para afirmarse frente a los viejos liderazgos debilita los esfuerzos de coordinación interpartidaria. A ello se agrega que el Partido Colorado ha perdido una parte importante de su base de apoyo tradicional, tiene un problema de liderazgo y aun no se repuso de la crisis generada por el balance del gobierno de Batlle y su magro resultado electoral en 2004 (pasó de 32.8% en 1999 a 10.6% de los sufragios en 2004). Mientras que el Partido Nacional se ha transformado en la oposición mayoritaria, el Partido Colorado está muy lejos del espacio y la influencia que ejerció históricamente. La vida orgánica del PN mostró un importante dinamismo durante 2006 y 2007 que se reflejó en las elecciones juveniles partidarias celebradas en mayo de 2007. Con la participaron 54.000 votantes de entre 14 y 29 años se eligió un Consejo nacional de Jóvenes, encargado de designar un Directorio Juvenil del PN y 19 Congresos Departamentales de la Juventud del partido ( www.partidonacional.com.uy). En el Partido Nacional se perfila con fuerza el liderazgo del senador Jorge Larrañaga, presidente del Directorio del partido y líder de la fracción Alianza Nacional, empero la clave para competir por el gobierno en 2009 será la fuerza de las corrientes de renovación, su capacidad de atraer a los jóvenes y de dar expresión a nuevos votantes.

La moderación y la búsqueda de consensos sobre las reformas, generalmente graduales, es un rasgo distintivo de la política uruguaya que sobrevivió a la mayor polarización social de las últimas décadas, a la última crisis y al realineamiento partidario. El gobierno de la coalición (EP-FA-NM) ha mantenido el compromiso como modo de hacer política, el “secreto eficiente” de la constitución material uruguaya. Ese es su principal logro aunque no le asegure ganar elecciones porque acumula los desencantos de quienes señalan que se hace poco y demasiado lentamente, o bien de quienes ven afectadas sus demandas corporativas y buscan frenar el impulso reformista".

Texto completo en:
http://historiapolitica.com/datos/biblioteca/deriz1.pdf

Foto:
http://www.elpais.com/articulo/internacional/izquierdista/Mujica/logra/mayoria/absoluta/elecciones/uruguayas/elpepuint/20091026elpepuint_1/Tes

domingo 25 de octubre de 2009

Señales preocupantes

Artículo publicado en La República, domingo 25 de octubre de 2009

http://www.larepublica.pe/pagina_impreso.php?pub=larepublica&anho=2009&mes=10&dia=25&pid=1&sec=1634&pag=15

En el Latinobarómetro de 2008, ante la pregunta “¿diría ud. que su país está gobernado por unos cuantos grupos poderosos en su propio beneficio, o que está gobernado para el bien de todo el pueblo?”, Perú resulta el país más convencido en toda la región (junto a República Dominicana) de que se gobierna a favor de los poderosos. En las últimas semanas el Estado va dando señales que explican el por qué de estas percepciones.

Fallos recientes de la Sala Penal Nacional que ve casos de violaciones a los derechos humanos deben ser vistos con preocupación. Según la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, se está estableciendo cierta jurisprudencia que impone criterios probatorios inalcanzables, que prácticamente garantizarían la impunidad de jefes militares y oficiales de alta graduación involucrados en la comisión de graves violaciones a los derechos humanos. Está también la postergación por el gobierno de la implementación del programa de reparaciones económicas individuales a las víctimas del conflicto armado interno. Teodora Pariona y Delfina Chávez, integrantes de la Asociación Nacional de Familiares Secuestrados y Desaparecidos del Perú fallecieron recientemente sin llegar a recibir reparación.

La imagen que queda es que en el Perú es muy difícil que se haga justicia, y que en ocasiones es en el extranjero donde se halla más receptividad a estas demandas. Recientemente, una jueza en Londres ordenó el congelamiento de cuentas bancarias de Monterico Metals, para salvaguardar el pago de una reparación civil a favor de 31 ciudadanos peruanos secuestrados y torturados (hay un posible asesinato también) por la policía y agentes de la empresa Forza en el contexto de una protesta en contra de la minera Majaz, en julio de 2005. En junio de 2008 se presentó una denuncia penal, pero hasta ahora no hay avances significativos.

Finalmente, acaba de ser publicado el informe de la Federación Internacional de Derechos Humanos sobre los sucesos de Bagua de junio de este año. En sus conclusiones señalan que “es prácticamente imposible determinar si han desaparecido otras personas (...) La misión reconoce que en el clima de miedo que se generó en la región, y la criminalización de los líderes y activistas del movimiento indígena, es posible que la gente no quiera presentar este tipo de denuncias (...) Lo único que se sabe con seguridad hasta la fecha es que al menos 33 personas resultaron muertas, y otras 200 heridas”. En este marco, es una pésima señal que la procuraduría pública del Ministerio de Justicia haya solicitado la disolución de AIDESEP. No es de extrañar que haya dudas respecto a los resultados de las mesas de diálogo de Bagua y de la Comisión investigadora de estos sucesos en el Congreso.

Las autoridades deben ser capaces de demostrar en los hechos que actúan por “el bien de todo el pueblo”. Después no nos sorprendamos ante las percepciones y actitudes políticas de la gente.


VER MÁS:

Latinobarómetro 2008
http://www.latinobarometro.org/docs/INFORME_LATINOBAROMETRO_2008.pdf

El Perú en el Latinobarómetro 2008
http://martintanaka.blogspot.com/2008/12/el-per-en-el-latinobarmetro-2008.html

Coordinadora Nacional de Derechos Humanos

Los retrocesos del proceso de judicalización de graves violaciones a los Derechos Humanos
Las sentencias de la Sala Penal Nacional
http://blog.dhperu.org/wp-content/2009/archivos/sentenciassalapenalnacional.pdf

Sr. Presidente: Reparar es urgente
http://www.dhperu.org/campana.php?op=vercampana&id=19

Diario La República, 21 de octubre

Editorial. Majaz: la justicia vino de fuera
Carlos Reyna: Majaz en Londres
http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/20091021/10/node/226227/total/1634/pagina

Denuncia caso Majaz
http://www.scribd.com/doc/3299565/Denuncia-Fiscal-Majaz

PERU. FIDH presenta informe de Misión sobre sucesos de Bagua
http://www.politicaspublicas.net/panel/noticias/a-latina/417-fidh-bagua.html

Sociedad Peruana de Derecho Ambiental
Procuraduría del Ministerio de Justicia pide disolver Aidesep
http://www.actualidadambiental.pe/?p=2413

Foto: La República, 16 de enero de 2009. "Brack: Responsables de excesos en Majaz deben ser sancionados de acuerdo a ley".
http://larepublica.pe/majaz/16/01/2009/brack-responsables-de-excesos-en-majaz-deben-ser-sancionados-de-acuerdo-ley

martes 20 de octubre de 2009

Sobre la relevancia de la ciencia política

.
Ver esta interesante discusión que recoge el New York Times (gracias a Eduardo Dargent por el dato):

October 20, 2009
Field Study: Just How Relevant Is Political Science?
By PATRICIA COHEN

After Senator Tom Coburn, Republican of Oklahoma, this month proposed prohibiting the National Science Foundation from “wasting any federal research funding on political science projects,” political scientists rallied in opposition, pointing out that one of this year’s Nobel winners had been a frequent recipient of the very program now under attack.

Yet even some of the most vehement critics of the Coburn proposal acknowledge that political scientists themselves vigorously debate the field’s direction, what sort of questions it pursues, even how useful the research is.

Much of the political science work financed by the National Science Foundation is both rigorous and valuable, said Jeffrey C. Isaac, a professor at Indiana University in Bloomington, where one new winner of the Nobel in economic science, the political scientist Elinor Ostrom, teaches. “But we’re kidding ourselves if we think this research typically has the obvious public benefit we claim for it,” he said. “We political scientists can and should do a better job of making the public relevance of our work clearer and of doing more relevant work.”

Mr. Isaac is the editor of Perspectives on Politics, a journal that was created by the field’s professional organization to bridge the divide after a group of political scientists led a revolt against the growing influence of statistical methods and mathematics-based models in the discipline. In 2000 an anonymous political scientist who called himself Mr. Perestroika roused scores of colleagues to protest the organization, the American Political Science Association, and its flagship journal, The American Political Science Review, arguing that the two were marginalizing scholars who focused on traditional research based on history, culture and archives.

Though there is still jockeying over jobs, power and prestige — particularly in an era of shrinking budgets — much of that animus has quieted, and most political scientists agree that a wide range of approaches makes sense.

What remains, though, is a nagging concern that the field is not producing work that matters. “The danger is that political science is moving in the direction of saying more and more about less and less,” said Joseph Nye, a professor at the John F. Kennedy School of Government at Harvard, whose work has been particularly influential among American policy makers. “There are parts of the academy which, in the effort to be scientific, feel we should stay away from policy,” Mr. Nye said, that “it interferes with the science.”

In his view statistical techniques too often determine what kind of research political scientists do, pushing them further into narrow specializations cut off from real-world concerns. The motivation to be precise, Mr. Nye warned, has overtaken the impulse to be relevant.

In recent years he and other scholars, including Robert Putnam and Theda Skocpol, both former presidents of the American Political Science Association, have urged colleagues not to shy away from “the big questions.”

Graduate students discussing their field, said Peter Katzenstein, a political science professor at Cornell University, often speak in terms of “an interesting puzzle,” a small intellectual conundrum that tests the ingenuity of the solver, rather than the large, sloppy and unmanageable problems that occur in real life.

“This is the great divide on what we are doing,” he said, adding that political scientists did not agree on the unit of analysis (whether the focus should be on the individual or social relationships), the source of knowledge or how to measure things.

Rogers Smith, a political scientist at the University of Pennsylvania who has been active in the “Perestroika” movement, said that the question should determine the method. If you want to test cause and effect, “quantitative methods are the preferred way to go,” he said, but they can’t tell “how political phenomena should be understood and interpreted” — whether a protest, for instance, is the result of a genuine social movement or an interest group, whether it is religious or secular.

Arthur Lupia, a professor in the University of Michigan’s political science department, said he was using the scientific method to understand what processes and institutions were necessary for a democratic society to function.

Mr. Lupia is the lead investigator on one of the projects financed by the National Science Foundation that Senator Coburn has attacked: the American National Election Studies. Senator Coburn has maintained that commentators on CNN, Fox News, MSNBC and other news media outlets “provide a myriad of viewpoints to answer the same questions.” He has argued that the $91.3 million that the foundation spent on social science projects over the last 10 years should have gone to biology, chemistry or pharmaceutical science.

Mr. Lupia, whose background is in applied mathematics and economics, concedes that political science is not quite like the natural sciences. First, the subjects under study “can argue back.” But he maintains that it uses the same rigorous mechanisms to evaluate observations as any other science.

The elections project, which has been financed by the foundation in various forms for more than three decades and has involved 700 scientists, tracks why citizens vote and how they respond to elections. The database is used by thousands of scholars, and has been widely praised as illuminating the question of why democracy works.

No date has been set for a vote on Senator Coburn’s proposal, which was introduced on Oct. 7. Yet even as he is trying to restrict National Science Foundation financing of social science, the Defense Department has been recruiting scholars in the same fields to work on security issues like terrorism, Iraq and China’s military. The nation must embrace “eggheads and ideas,” Defense Secretary Robert M. Gates has said, to meet potential national threats.

Some Defense Department grants were awarded by the Pentagon through a new program titled Minerva; others were distributed through the National Science Foundation because it has experience in grant making and is apolitical.

As for those who criticize quantitative analysis as too narrow, Mr. Lupia said that the big questions were precisely what interested him. His work has been used by the World Bank and government officials in India, for example, to figure out which villages had sufficient institutions and practices to ensure that money earmarked to build a water system would not end up in someone’s pocket. Political science can also help determine what institutions and arrangements are needed to help a dictatorship make the transition to a democracy, he added.

After the fall of Communism, “when Eastern European governments were writing their constitutions, I can guarantee you they weren’t calling George Stephanopoulos,” Mr. Lupia said.

“I try to identify problems and then identify solutions to them,” he said, “to find the type of scientific method” that can answer the question.

Ver:
http://www.nytimes.com/2009/10/20/books/20poli.html?_r=1&emc=eta1

A propósito, ver algo que ya recomendé antes:
http://martintanaka.blogspot.com/2009/05/apsa-cp-newsletter.html

APSA-CP
Newsletter of the American Political Science Association Organized Section in Comparative Politics

Volume 19, Number 1 (Winter 2008)
Symposium: Big Unanswered Questions in Comparative Politics

CONFLICT
Gretchen Casper and Mark Lichbach

POLITICAL ECONOMY/PUBLIC POLICY
Michael Bratton, Wendy Hunter, Joel Migdal, James Mahoney, Sarah Birch, and Sven Steimo

METHODS
Rein Taagepera, Alan S. Zuckerman, Michael S. Lewis-Beck, and Gerard Alexander

CULTURE/SUBJECTIVITY/COGNITIVE ISSUES
Kevin O'Brien, Chris Anderson, Donna Lee Van Cott, Herbert Kitschelt, Margarita Estévez-Abe, Frances Rosenbluth

GENDER
Michele Penner Angrist and Karen Beckwith

http://www.nd.edu/~apsacp/documents/FINAL.PDF_Newsletter_March_31..pdf

lunes 19 de octubre de 2009

Ideele 195, octubre 2009

Salió el último número de ideele, siempre con información valiosa. Verlo completo aquí:

http://www.revistaideele.com/?q=portada/195

Este número tiene una sección dedicada al Congreso, donde encontrarán un artículo de este servidor, en donde insisto en temas que ya he discutido antes:

Congreso: Reformas, fórmulas y reformulas
http://www.revistaideele.com/node/531

No existe la fórmula mágica
Martín Tanaka
http://www.revistaideele.com/node/531?page=0,3

domingo 18 de octubre de 2009

La polémica Althaus - López

.
Artículo publicado en La República, domingo 18 de octubre de 2009

No debería pasar inadvertida la polémica que sostienen Jaime de Althaus y Sinesio López desde sus columnas en El Comercio y La República, respectivamente. Un buen debate presenta evidencias y razones que permiten sustentar mejor y descartar los malos argumentos de las posiciones en pugna, con lo cual todos ganamos. En un mal debate la discusión se personaliza, se cae en la satanización del contrincante (en vez de sacar provecho de sus mejores argumentos), se recurre a razonamientos falaces y efectistas, todo lo cual termina reforzando nuestros prejuicios y empobreciéndonos. Por ello me parece importante saludar la disposición de ambos a debatir como lo están haciendo.

Según López, viviríamos un capitalismo “salvaje”, un neoliberalismo carente de legitimidad, “impresentable”; a lo más podrían reconocerse algunos logros, pero muy parciales y poco significativos. Por esta razón, necesitaría imponerse por la fuerza: recurrir a la represión y a mecanismos de presión constante sobre sectores críticos. García encarnaría la defensa de un modelo “herido de muerte”. Por su lado Althaus resalta los buenos resultados de las reformas orientadas al mercado: la economía se habría diversificado y articulado, descentralizando e integrando al país, creando una nueva clase media emergente, reduciendo nuestras distancias sociales. Y si es que no se ha logrado más sería por culpa de la herencia del modelo anterior y de la inacción del Estado.

El debate tiene muchos ángulos, resalto tres que me parecen importantes. Primero: sobre el carácter represivo del actual gobierno, que sería elemento necesario para el funcionamiento de la economía. Es un argumento difícil de sostener. La sensación que proyecta el gobierno más bien es de desorden, y en medio de eso parece más bien concesivo ante las presiones sociales. Y la continuidad del modelo económico, antes que depender de la capacidad de represión, parece depender mucho más de la recuperación de la economía mundial.

Segundo: ¿es “salvaje” nuestro modelo económico? Suena exagerado; como también el entusiasmo frente a sus logros, todavía modestos. La situación es ambigua porque somos muy vulnerables a crisis externas, como toda la región, y algunas tendencias positivas que podrían prosperar quedan truncas. En todo caso, me parece más productivo preguntarse qué cambió en el país en los últimos 15 años, antes que fijarnos solamente en las continuidades. Diría incluso que la persistencia de nuestros problemas tiene una dinámica y sentidos diferentes a décadas anteriores.

Tercero: aparentemente, Althaus y López coinciden en la necesidad de un “capitalismo democrático”; el primero para consolidar una “revolución capitalista”, el segundo como transición a un “socialismo democrático”. Sugiero que la discusión siga preguntándonos qué reformas y cambios son necesarios en el país. A ver si así les damos una mano a los candidatos de las próximas elecciones.

VER:

Para seguir lo que va del intercambio entre Jaime de Althaus y Sinesio López ver los primeros cuatro artículos aquí:

http://martintanaka.blogspot.com/2009/10/polemica-althaus-lopez.html

Y los artículos que siguieron:

El paraíso de Jaime
Vie, 09/10/2009
Sinesio López Jiménez
http://www.larepublica.pe/el-zorro-de-abajo/09/10/2009/el-paraiso-de-jaime

Añoranzas del antiguo régimen
Jaime de Althaus Guarderas
Vie, 16/10/2009
http://elcomercio.pe/impresa/notas/anoranzas-antiguo-regimen/20091016/355537

Los dos Perú de siempre
Vie, 16/10/2009
Sinesio López
http://www.larepublica.pe/el-zorro-de-abajo/16/10/2009/los-dos-peru-de-siempre

sábado 17 de octubre de 2009

Qué difícil es ser dios, de Quique Fernández Maldonado

A los sufridos hinchas, que no aprenden la lección como yo

No hablaré del partido, a esta altura largamente comentado. Apenas sostendré, con mi hermano Adrián Lúcar, que Argentina se llevó más de lo que merecía y Perú menos de lo que sus complejidades le permiten. Apreciación con la que se puede (o no) estar de acuerdo, pero que tomo prestada para la ocasión.

Comentaré, más bien, la experiencia de “espectar” de visitante. Y acá: en Argentina. Con todo lo que eso implica, si acaso es posible. Comencemos por nuestra ubicación: el centro mismo de la Popular Centenario, ese monstruo de la arquitectura deportiva que acá conocen como “el Monumental de River”. Inmersos en una (aplastante) masa humana enfocada en un solo objetivo: ganarnos, a nosotros, los peruanos. Presagios de una tormenta que amenazaba con inundar la cancha. Una experiencia inédita a pesar del antiguo recorrido por tribunas y estadios. Una sobrecarga de energía futbolera que por momentos parecía engullirnos: no por la presión de los cuerpos (que la había), ni por la lluvia que nos cegaba, ni por los canticos que realmente ensordecían; sino por la impotencia de la mudez: la imposibilidad de – ¡!!en un estadio de futbol!! – gritar, vivear, putear, maldecir, abrazar, festejar, cantar, llorar… como cualquier mortal aficionado al futbol. Una situación realmente castrante, casi aterradora. ¿Cómo callar el empate peruano que contradecía un principio de la estadística futbolística, que prometía honor eterno para un equipo derrotado de antemano? ¿Cómo disimular el espasmo que significó el gol de Palermo, cuando todo indicaba que “ese equipo sin ton ni son” –el peruano– podía alcanzar una gloria apenas imaginada? ¿Cómo encubrir la rabia contenida ante un estadio que retumbaba de alegría? ¿Cómo no sentir (ahora sí) el peso infinito de la lluvia cuando – una vez más – mordíamos el polvo de la derrota? Creo –creemos– haber sido los únicos en sentir el agua sobre nuestros cuerpos; los únicos con el rostro desencajado. Para el resto, para los argentinos, no había mejor cuadro. La lluvia, ese detalle infaltable en toda épica de antología, aderezaba la algarabía desbordada. Y aún cuando sabíamos que los podía partir un rayo y que seguirían festejando, palpábamos su angustia (por ese objetivo final que era clasificación). Cómo no.

Pero aclaremos: no esperábamos ningún milagro. La selección peruana tiempo hace que no permite mayor pretensión. Argentina, en el papel, la tenía fácil. Se trataba, para nosotros, de “turismo deportivo”. De ver a la selección nacional en un estadio extranjero. De verla jugar ante una pléyade de figuras “fuera de lo común” (para lo que nuestro pobre futbol ofrece). Para los argentinos, un mero trámite rumbo a Sudáfrica. Hasta que un “!Maradona, la concha de tu madre!” rompió el silencio solemne (sospecho que por la Negra) y penetró el corazón de cada hincha argentino. (Fue inevitable imaginar la cara del Diego, y la de su madre). Comprendí ahí lo que se jugaba. Para Perú y para Argentina. Cierto: hablamos de “futbol”… ¡pero cómo moviliza! La sola posibilidad de joderle la fiesta a los locales –entenderán mis amigos argentinos –, robándoles un agónico empate con una formación gris como la peruana (con excepción de ese peleador apellidado Vargas), aparecía como una pera en dulce que nos ilusionó –siquiera– por unos segundos. Pero no: nuestra cruel realidad aparecía sarcástica para recordarnos lo que fuimos, y no somos más (futbolísticamente hablando). Para borrar de un sopetón aquella remota posibilidad de “hacer historia”. Lo que pudo ser una gesta heroica, digna de contarles a nuestros hijos, se convertía en un paramo de bronca y desazón. Justo o injusto, el marcador quedaría así, para siempre. No habría relato épico ni festejo alguno. Apenas una anécdota (in)feliz y el consuelo de haberla sufrido en carne propia.

Entramos al estadio cuando el himno peruano se escuchaba como una letanía en medio de la silbatina. Nadie se percató de mi mano en pecho, de la piel erizada y los ojos vidriosos. Abajo, en la cancha, estaba la selección “incaica”, con un traje inusual, como queriendo desmarcarse de la insignificancia con que la tratara la prensa local. El estadio repleto apenas dejaba espacio para ubicarse. No pudimos avanzar mucho: quedaríamos atorados al medio de la tribuna, en un lugar (de ninguna forma) reservado para los peruanos. Cagados de miedo. Condenados a disimular cualquier gesto, cualquier emoción que delatara nuestra insospechada intromisión. Fuimos –quizá– de los pocos en no tararear el himno argentino, bellamente entonado por una Mercedes Sosa despedida días atrás. Provocaba cantarlo, también llorar. Provocaba tantas cosas: gritar “!suéltala carajo!” cuando la blanquiroja retenía el balón, cuando parecía meterla (pero no), cuando el árbitro pitaba a favor de los locales. Pero no, éramos unos hinchas afanosos silenciados por las circunstancias. Apenas unas miradas cómplices, siempre temerosas, permanentemente alertas. Y si bien los argentinos de la tribuna nunca apelaron al insulto racista, ni escucharíamos “peruanos de mierda” (“putos” sí), sentíamos que la crispación del ambiente podía albergar reacciones indeseadas. Por eso, aguantar noventa minutos sin alzar la voz, apenas susurrando y apretando los dientes, esperando un imposible, resultó un suplicio, un autoflagelo voluntario para quienes acostumbramos a putear y carajear en ese diván colectivo que es “ir a la cancha”. Nuestro yo primitivo, inmerso en el opio del pueblo. Ser la visita nos convertía en espías de una fiesta a la que no estábamos invitados, pero a la que se podía entrar pagando. Pero ahí estábamos, aturdidos por una hinchada excitada hasta el tuétano. Consternados por una retahíla de relámpagos que parecían reventarnos en la cara. Primero, una euforia imprevista (y contenida). Luego, la rabia (también contenida) sin posibilidad de expresión. Esclavos de un partido que perdíamos –en ese momento– sin merecerlo. El mismo fracaso de siempre. Fracaso del que – peruano hincha del futbol– no podemos desprendernos, no sabemos hasta cuándo.

Algunas imágenes, como flashback incómodos, sobrevienen de pronto: la gente saltando para no “ser ingleses”; un par de peruanos (su silencio los delataba) que jugaban (como nosotros) a pasar desapercibidos; el inconfundible olor del faso; los cuerpos caídos, derrotados, golpeados de los jugadores peruanos en ese minuto (final y fatal) en que Palermo mataba su (¿última?) posibilidad de pasar a la Historia. El zumbar de los aviones que caían hacia el Aeroparque. El retumbar de una hinchada vehemente para la que no cabía otro resultado que la victoria. Un segundo… y el sabor amargo de la felicidad ajena –contagiable, no Alejandro?– rebalsando el estadio.

El regreso fue penoso. La tormenta no cesaba, y no había colectivo que acortará las veinte cuadras que distaban hasta nuestro hogar. La gente, una multitud dispersa por las calles de Núñez, ya no cantaba (como en el estadio), pero respiraba una felicidad fugaz. Pues, hay que decirlo, se sentía incertidumbre, ansiedad. En nuestro cuerpo pesaban litros de agua y esa rabia contenida que (exagerando, ciertamente, pero en ese momento nunca tan claro) te da tenerlo “todo” y, de pronto, quedarte en nada. Adiós al recuerdo (ahora un futuro inexistente) de un “monumentazo” que nunca sucedió. Y qué decir de los argentinos, en esos momentos enterados de la gesta uruguaya ante Ecuador. Peor aún, condenados a esa “mano de dios” que vano alivio generaba. Sentimientos encontrados que solo afectan a los hinchas futboleros. Porque en este deporte, se sabe, nada está dicho hasta que se pita el final.

Algo curioso, casi paradójico, por lo general presente cuando las cosas se resuelven como se resolvieron esa noche, en el Monumental: la relatividad del tiempo. Dos formas distintas de vivirlo, de sentir un mismo “espacio” cronológico. Me refiero a ese minuto y medio que medió entre el empate peruano y la aparición proverbial de Palermo. Lo que pudo albergar. Hablo por mí: nada más deprimente, estresante, en esas circunstancias, que pasar de la resignación acostumbrada a la felicidad inesperada; del éxtasis sigiloso, prudente, a la frustración inabarcable. Otra vez la tristeza secular de un “pueblo” acostumbrado a no ganar: una generación –la mía– que creció recordando a las (ya en ese entonces viejas) glorias del 70 (otra vez el “tiempo”). Todo eso en cuestión de minutos, quizá segundos (¿se han puesto a pensar cuánto de todo puede contener un minuto?). Doblemente curioso: esa derrota, ajustada a la lógica, resultaba barata –incluso honrosa– para un equipo que encabezaba la tabla desde abajo; una selección por la que nadie daba un medio. Anticipábamos (tontos no somos) una previsible frustración; un “cachito” premiado de antemano. Sólo que esta vez, por esas cosas de la vida (y del futbol), parecía lo contrario. Ojo: sólo lo pareció, por un minuto, apenas segundos: por esas paradojas están reservadas sólo para los fanáticos. Porque así es el futbol. Incomprensible. Porque no entiende de razones. Porque es futbol, y más.

Quique

viernes 16 de octubre de 2009

Politóloga Nobel de economía: Elinor Ostrom

En los días pasados se supo de los ganadores del premio Nobel de economía, Elinor Ostrom y Oliver E. Williamson. Un breve comentario sobre Ostrom: es la primera vez que una mujer y una politóloga gana el Nobel de economía. Segundo, es una autora que ha hecho contribuciones importantes para el estudio de la evolución de las instituciones y cómo se superan los problemas de acción colectiva en el caso de bienes de acervo común (common pool resources). Aquí en el Perú no se nos debe escapar que Ostrom trabaja el tema de cómo es posible un manejo comunitario eficiente de los recursos naturales, y qué arreglos institucionales son necesarios para hacer esto posible. Es como que el Nobel nos ha recordado que hay una autora que da elementos para responder a las propuestas de Hernando de Soto sobre los problemas en la Amazonía. Por esto es que es un Nobel que nos concierne muy directamente. Un excelente libro al respecto es El cuidado de los bienes comunes: gobierno y manejo de los lagos y bosques en la Amazonía, de Richard Chase Smith y Danny Pinedo, eds. (Instituto de Estudios Peruanos, 2002), que incluye un capítulo de Ostrom. Partes del libro se pueden ver acá:
http://books.google.com/books?id=qeg5EIhsBdcC&dq=tragedia+de+los+comunes+ostrom&source=gbs_navlinks_s

Ver algunos links:

Two Americans Are Awarded Nobel in Economics
Published: October 12, 2009

The Nobel Memorial Prize in Economic Sciences was awarded on Monday to two American social scientists for their work in describing the numerous relationships within a company or among companies and individuals that shape market behavior.

The prize committee cited Elinor Ostrom, 76, at Indiana University, and Oliver E. Williamson, 77, at the University of California, Berkeley, for work done over long careers. Ms. Ostrom is the first woman to receive the economics prize in the 41-year history of the award. She is a political scientist, not an economist, and in honoring her, the judges seemed to suggest that economics should be thought of as an interdisciplinary field rather than a pure science governed by mathematics.

“This award is part of the merging of the social sciences,” said Robert Shiller, a Yale University economist. “Economics has been too isolated and too stuck on the view that markets are efficient and self-regulating. It has derailed our thinking.”

http://www.nytimes.com/2009/10/13/business/economy/13nobel.html?_r=1

Elinor Ostrom breaks the Nobel mould
The economics profession needs to be shaken up. Ostrom's Nobel prize should encourage us to take a fresh approach
Kevin Gallagher guardian.co.uk, Tuesday 13 October 2009
http://www.guardian.co.uk/commentisfree/cifamerica/2009/oct/13/elinor-ostrom-nobel-prize-economics

Scientific Background on the Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel 2009
ECONOMIC GOVERNANCE, compiled by the Economic Sciences Prize Committee of the Royal Swedish Academy of Sciences
http://nobelprize.org/nobel_prizes/economics/laureates/2009/ecoadv09.pdf

Information for the Public:
http://nobelprize.org/nobel_prizes/economics/laureates/2009/info.pdf

Finalmente, de la propia Ostrom:

Capítulo 1: "Understanding the Diversity of Structured Human Interactions" De: Understanding Institutional Diversity (2005) http://press.princeton.edu/chapters/s8085.pdf

Ver también todo lo que hay de Ostrom (muchísimo) en el Digital Library of the Commons de la Universidad de Indiana:

http://dlc.dlib.indiana.edu/dlc/browse?value=Ostrom%2C+Elinor&type=author

miércoles 14 de octubre de 2009

Rubén Blades, artista y político

Fui al concierto de Rubén Blades en la explanada del estadio Monumental. Mucho que comentar. Aquí dejo solamente algunos apuntes muy personales.

Fui al concierto obviamente porque me gusta la música de Blades; también por lo que representa para mi generación. Canciones como “Pablo pueblo”, “Plástico”, “Buscando América” o “Tiburón” nos llevan a la época en la que mi generación llegó a pensar por un momento que el mundo podía cambiar, que la revolución era posible, que estaba relativamente al alcance de la mano. Hoy, me imagino, la mayoría en mi generación pensará que los ideales siguen allí, aunque la vida nos haya llevado por caminos muy distintos; que “la revolución” tal como la entendíamos entonces es una quimera, pero que igual es una obligación esforzarse por hacer el mundo mejor, en la medida de nuestras posibilidades. Que se debe mantener cierta coherencia y consecuencia personal. Ir al concierto de Blades era entonces también reencontrarse y reexaminar esos ideales y sentimientos.

Fui al concierto también por Blades mismo. Algo que me intriga y admira es la combinación entre el artista y el político. Porque si yo me pregunto por la distancia entre los ideales de la juventud y la práctica del adulto, imagínense cómo será para él mismo. El artista que compone “Pablo Pueblo” o “Déjenme reír (para no llorar)” en Maestra vida o “Tiburón” es uno, otro el político en el ministerio de turismo parte del gabinete de ministros del presidente Torrijos: no tiene por qué ser necesariamente inconsecuencia: en el fondo, es inevitable que sea así.

En el arte lo que vale es la fidelidad a los principios, mientras más puros e incontaminados, más seductores y atractivos. De allí que el carácter crítico y marginal en los artistas despierte admiración y sea visto como expresión de su genio, mientras que los comerciales y concesivos son con justicia menospreciados. Pero en la política se tiene que ser eficaz; de nada te vale ser muy principista, si eres un marginal. Para lograrlo es inevitable actuar dentro de un colectivo, con personas con las que se tienen afinidades pero también discrepancias, que se tienen que hacer llevaderas; es necesario interactuar constantemente con quienes no piensan como uno, que hasta piensan totalmente diferente a uno, lo que lleva a negociar, hacer concesiones, transacciones, establecer compromisos. Dejar la ingenuidad, llegar a la madurez política, consiste en aprender esto. Pasar de una ética de la convicción a una ética de la responsabilidad, como diría Max Weber. En El político y el científico Weber dice que “la realidad es que en su dinamismo ya no es lo bueno lo que sólo produce el bien y lo malo el mal, sino que, a menudo, suele ocurrir a la inversa. No darse cuenta de esto en el plano de la política es pensar puerilmente".

Ahora bien, asumir una perspectiva realista no implica pasar de incendiario a bombero, no implica, al menos no necesariamente, caer en el puro pragmatismo, en la búsqueda del poder por el poder. El asunto es no olvidar que de lo que se trata es de acercarse a los ideales iniciales, que no se deben perder nunca de vista. Siguiendo con Weber, “la política consiste en una dura y prolongada penetración a través de tenaces resistencias, para la que se requiere, al mismo tiempo, pasión y mesura. Es completamente cierto, y así lo prueba la historia, que en este mundo no se consigue nunca lo posible si no se intenta lo imposible una y otra vez”. Otra manera de verlo es recordar que la política debe ser entendida como “el arte de hacer posible lo necesario” (la primera vez que leí esa frase fue en la célebre entrevista de César Hildebrandt a Julio Cotler en su libro Cambio de palabras).

Me imagino que el paso del artista Blades al político Blades debe haber sido complicado y hasta doloroso, pero también un aprendizaje fascinante. Porque dejar la poesía y la música, pasar a la acción y ver algunos resultados también tiene su encanto. Y se aprende que ver la lucha por el cambio social como el enfrentamiento entre un pueblo inocente y bueno, víctima inerme, y burgueses e imperialistas malvados secundados por sus políticos asalariados, es ver una caricatura deforme. Que los papeles que les atribuimos a izquierdistas y derechistas, liberales y conservadores, progresistas y reaccionarios, muchas veces se invierten y entrecruzan. Que no todo depende de la acción de los gobiernos, también de un cambio necesario de la gente. Afortunada o desafortunadamente, las cosas son siempre mucho más complicadas.

Hablando de esto, una pequeña anécdota. Detrás de donde estaba en el concierto, una chica, muy pasada de vueltas, desafiaba a los encargados de la seguridad (que le pedían que no ocupe una zona restringida y se ubicara en el asiento que le correspondía), vociferando “no me voy a mover de acá, serrano de mierda; déjate de joder, indio de mierda”. Más tarde, por supuesto, la misma chica coreaba “eso del racismo, brother, está en na’ ” en Ligia Elena, y aplaudía el mensaje social y la crítica al sistema de Blades. En fin. De eso hay mucho.

El asunto es que Blades logró sobrevivir a la política: frecuentemente, el artista que incursiona en la política fracasa, ya sea porque no es capaz de hacer lo necesario para ser eficaz, y el pueblo termina dándole la espalda; o porque al hacerlo pierde de vista por qué lo hacía, y termina siendo un político más. Blades terminó una gestión de cinco años como ministro de turismo en el gobierno de Martín Torrijos, y todavía tiene aspiraciones políticas. Ese mismo Blades puede hoy cantar con lozanía y sin pesadumbre sus viejas canciones. ¿Eso cómo se logra? No me parece poca cosa.

Fotos: http://www.rubenblades.com/fotos/todos-volvieron-a-mexico/
http://twitpic.com/l583a